CHECA LOS TIPOS DE GAS Y LOS PASOS BÁSICOS PARA LA INSTALACIÓN Y CHEQUEO FINAL

 ¡Hola amigo bloguero! Espero que te encuentres muy bien y me da gusto tenerte una vez más leyendo uno de mis blogs.

El blog de hoy se trata sobre la importancia que tiene la instalación correcta de un sistema de gas, para ello te mencionare primeramente lo básico que debes tener en cuenta para saber que es lo correcto a utilizar en la instalación.

Creo yo, lo más importante de lo que hay que concientizarse para una instalación es el correcto mantenimiento, así se minimizan riesgos y evitamos accidentes que pueden generar daños humanos y materiales.

Obviamente para poder cumplir este punto tan importante es necesario suministrar esa instalación con los materiales adecuados, de acuerdo al tipo de gas que se va a manejar, a la estructura a la que se va a implementar, si es una vivienda, un edificio, gas canalizado para una ciudad, etc.

Comencemos por definir los tipos de gases que se pueden manejar:

Gas Natural

Se obtiene directamente de yacimientos naturales y está conformado de una mezcla de elementos cuyos componentes principales son hidrocarburos gaseosos provenientes de fósiles; es una fuente de energía incolora, inodora, no toxica y más ligera que el aire.

Gas Butano

Este gas es obtenido de la refinación del petróleo crudo, por eso mismo se define como un “gas licuado de petróleo” (GLP o Gas LP). Al igual que en todos los gases combustibles se le agrega un odorizante, normalmente se utiliza el metil-mercaptano, lo que provoca que tenga un olor muy fuerte y desagradable para que así sea fácil de detectar en caso de que haya alguna fuga.

Gras Propano

Este gas, a diferencia del gas butano, es más pesado que el aire y tiene un poder calorífico mayor. Sin embargo, el gas de uso doméstico, que se distribuye en tanques estacionarios o en cilindros, es una combinación entre butano y propano (la proporción normal es 40% butano y 60% propano) esto es lo que conocemos como gas LP.

También es importante que la instalación se apegue a las normas que se encargan de regular y controlar la eficacia y seguridad de la misma, así como los materiales, criterios de colocación y logística de mantenimiento. Existen dos parámetros que se deben de tener muy en cuenta:

Responsabilidad del cliente (NOM-002-SECRE-2003). En esta norma se determinan los requisitos mínimos de seguridad, incluyendo las condiciones de la ventilación y estipulando que la instalación interna es responsabilidad del cliente.

Responsabilidad de la distribuidora (NOM-003-SECRE-2002). Aquí se establece cuales son los requisitos que deben cumplirse en cuanto a construcción, diseño, mantenimiento, etc. Desde el proveedor/distribuidor de gas natural, hasta el usuario final.

En el caso del Gas LP es responsabilidad del instalador y de quien contrata sus servicios garantizar la seguridad y eficacia del sistema de instalación.

La instalación de gas, de cualquier edificio, bloque de viviendas, vivienda unifamiliar, nave industrial, etc., está formada por el conjunto de elementos que permite la llegada desde la planta suministradora a la entrada del edificio. Te mencionare aquellos elementos que son requeridos en una instalación:

Acometida. Al igual que en las instalaciones de electricidad y agua, la realiza la empresa suministradora y consiste en la canalización que va desde la tubería general de gas hasta la entrada al cuarto de contadores del edificio.

Cuadro general de contadores. Está situado en la parte superior del edificio y obligatoriamente, muy bien ventilado. Se compone de:

Llave general, para poder cortar el gas a todas las viviendas.

Contadores de gas, uno para cada vivienda. Dispone de una válvula, que suele estar precintada por la compañía de gas, que regula la presión de suministro.

Canalizaciones individuales, que llevan el gas desde el contador a cada una de las viviendas.

Canalizaciones individuales. Llevan el gas desde la salida del contador hasta una llave de paso individual situada en la vivienda. Normalmente, el acceso a esta llave de paso que corta el gas de la vivienda está situado en la cocina. Si hay galería exterior, está allí. Caso contrario, suele estar situada junto a la ventana, pero siempre en el exterior.

Instalación interior. Consta de una tubería de pequeño diámetro con una derivación que hace que el gas vaya hacia el calentador o la caldera y también hacia la cocina-horno. Al final de estos dos tramos e inmediatamente antes de la conexión a estos aparatos, tenemos una última llave de paso.

Rejillas de ventilación. Situadas tanto a ras de suelo como en la parte alta de las cocinas, por si se utiliza gas natural o butano. Se pueden complementar con detectores, que avisan de manera luminosa o sonora cuando detectan concentración de gas de un escape.

Para que una instalación de gas sea considerada de vivienda, aparte de estar hecha en una vivienda, debe tener una presión máxima de 4 bares.

Además, según la presión máxima de servicio, las instalaciones receptoras de gas se clasificarán en:

– De baja presión (BP): hasta 0,05 bar.

– De media presión A (MPA): hasta 0,4 bar.

– De media presión B (MPB): hasta 4 bar.

Veamos un poco más sobre la instalación del sistema de gas…

Nota: el siguiente proceso es más enfocado a una instalación domiciliaria.

La mayoría de las líneas de gas domésticas utilizan tuberías negras de 1.27 centímetros de diámetro (1/2”), mientras que los grandes centros comerciales utilizan instalaciones de mayor diámetro. Es mejor contar con medio metro más de las tuberías que se necesitan, ya que es mejor que sobre a que falte.

Ahora para comenzar la instalación hay que cerrar la llave de gas. La válvula estará cerca del medidor de gas y deberás cerrarla completamente dando solo un cuarto de vuelta. La llave deberá estar en una posición perpendicular a la tubería, lo que confirmará que está cerrada, pero deberás cerciorarte comprobando que las agujas o cifras del medidor no se estén moviendo.

Extiende la línea de gas existente ajustando las válvulas y los tubos necesarios para agregar la línea nueva y que esta llegue hasta el nuevo dispositivo o artefacto que lo necesite.

Envuelve las roscas de los extremos de los tubos usando pegamento para tubos o cinta. Esto es esencial para lograr un ajuste completamente hermético. Asegúrate de envolver las roscas en la dirección de las agujas del reloj.

Nota: Ten cuidado con las curvas de 90° en caso de que las haya, ya que es mucho más difícil ajustar completamente las tuberías estando en esa posición.

Utiliza un tubo flexible para conectar el extremo final de la línea de gas con el artefacto. Une los extremos de la línea de gas usando pegamento para tubos o cinta.

Esparce una mezcla de agua y detergente líquido en iguales proporciones sobre las uniones en la línea de gas. Si aparecen burbujas quiere decir que hay una fuga. Si la hay, desenrosca esa sección, quita el pegamento para tubos y vuelve a colocarlos aplicando otra vez un nuevo sellador.

Gira de nuevo la llave del gas, regresando la válvula a una posición paralela a la tubería nueva. Prueba tu instalación hasta asegurarte de que el gas fluya correctamente.

Nota: Nunca aflojes el tubo de gas una vez que ya has empezado a ajustarlo. Si lo haces, el sellador para unir los tubos se arruinará y tendrás que empezar el procedimiento desde el principio.

Desde el punto de vista geométrico una red de gas no se diferencia mucho de cualquier red hidráulica, pero a diferencia de ésta, tiene una serie muy importante de requerimientos para garantizar la seguridad de las edificaciones y sus ocupantes, por   una parte, y el correcto funcionamiento de la combustión del gas.

Nota: Como paso previo para la certificación definitiva, las instalaciones se deben someter a ensayos de hermeticidad para detectar posibles escapes en los puntos de unión. Los ensayos se harán con aire o gas inerte y agua jabonosa, pero nunca con oxígeno, agua o combustibles gaseosos.

Si deseas ver algo más grafico puedes buscar en internet algunas imágenes de los planos de una instalación de gas.

Bueno pues espero que te haya parecido interesante y que te sea útil por supuesto.

¡Nos leemos hasta la próxima!

“Una señora se acerca a su cilindro de gas y le dice a su esposo -Ojo! Aquí huele mucho a gas., a lo que el esposo responde -Debe ser mío, porque el cilindro esta vacío.” jaajaa

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